✦ Asistente inteligente para tu negocio · Atiende en 5 canales

La inteligencia artificial que no te obliga a volverte experto en inteligencia artificial.

Tu asistente contesta a tus clientes al instante, en WhatsApp y en todas tus redes. Pero no agenda, no confirma y no compromete una sola fecha sin tu permiso. Tú sigues mandando. Él hace el trabajo pesado.

Sin permanencia · La llamada es gratis y sin compromiso
Todo en una sola bandeja:
WhatsApp Messenger Instagram Chat web Telegram → Una sola bandeja

Hasta hoy tenías que elegir: rápido o con el control.

Los asistentes de IA que ves por todos lados prometen lo mismo: "contesta 24/7", "no tardes en responder", "automatiza tu negocio". Suena bien. Hasta que entiendes la letra chica: para que la máquina sea rápida, tiene que decidir por ti. Agenda sola. Confirma sola. Y tú te enteras después.

Rápido Los asistentes de siempre

Contestan al instante… pero deciden por ti. Apartan citas solos, confirman solos, y tú te enteras cuando ya está hecho.

Con control Tu agenda de siempre

Tu calendario en papel o excel, el que conoces, el que controlas. Ahí no se aparta nada que tú no apruebes… pero para cuando anotas al cliente, ya se enfrió.

Rápido pero sin control. O con control pero lento.
Nadie te daba las dos.

Expansión rompe esa elección. Atiende en el segundo uno y no mueve un dedo en tu agenda sin tu visto bueno.

El mecanismo

Contesta como tu mejor empleado. Pregunta como tu empleado de más confianza.

Un cliente te escribe a las 11 de la noche pidiendo una cita. Tu asistente le responde al instante, resuelve sus dudas con la información real de tu negocio y lo deja listo. Pero antes de apartar una fecha, te manda un mensaje a ti:

El cliente recibió atención inmediata. Tú conservaste el control absoluto de tu tiempo. Nadie apartó nada que no pudieras cumplir.

Dos formas de trabajar (tú eliges, y lo cambias cuando quieras):

🤝 Modo con permiso

El asistente prepara todo y espera tu "sí" antes de agendar. Ideal si tu agenda cambia todo el tiempo.

⚡ Modo autónomo

Si prefieres que avance solo, también puede cerrar la cita por su cuenta. Tú decides cuánto soltar.

No te adaptas tú a la tecnología. La tecnología se adapta a ti.

✦ Demo en vivo

No te lo voy a contar. Pruébalo tú mismo, ahora.

Esta de aquí abajo es Sofía, una asistente como la que tendría tu negocio. Escríbele. En un par de minutos vas a entender mejor que con cualquier explicación lo que puede hacer por ti.

1

Cuéntale de tu negocio

Sofía te hace un par de preguntas sencillas: a qué te dedicas y qué es lo que más te quita tiempo.

2

Ella se convierte en tu asistente

Con eso, Sofía simula ser la asistente de tu negocio y atiende como lo haría con tus clientes reales.

3

Tú juzgas

Mira cómo responde, cómo filtra, cómo prepara una cita. Sin adornos. Lo que ves es lo que tendrías.

Sofía — Asistente de demostración en línea

Aquí vive Sofía 💬

Solo escribe "hola" y empieza la conversación.

(Felipe: pega aquí el código de inserción de tu chat. El widget se activa en vivo cuando la página está publicada en tu dominio.)

Sin registrarte, sin descargar nada, sin compromiso. Solo escribe "hola" y empieza. Cuando termines, si te gustó lo que viste, la misma Sofía te ayuda a apartar una llamada conmigo para armar la tuya.

Mejor agenda una llamada directa

No es que no quieras modernizarte. Es que siempre te lo pusieron cuesta arriba.

Lo sabes desde hace rato. Ves negocios que contestan al instante, que se ven ordenados y al día y por dentro una voz te dice: "yo debería estar haciendo eso ya".

Pero cada vez que te asomas es lo mismo: plataformas, configuraciones, palabras raras, tutoriales que parecen escritos para otra gente. Y cierras todo con la frase de siempre: "luego lo veo… ahorita no tengo cabeza para esto".

No es flojera. Es que te vendieron la digitalización como un examen que tienes que estudiar y aprobar tú solo. Y claro que lo pospones, bastante tienes con sacar tu negocio adelante como para ponerte a estudiar informática.

El problema nunca fue que seas "de la vieja escuela". El problema es ese "luego". Porque un mes se vuelve otro, y otro, y mientras tanto el cliente que te escribió y no alcanzaste a ver ya compró en otro lado y esa sensación de ir quedándote atrás no se va sola.

Aquí no hay examen que aprobar. No te vuelves experto en nada ni cambias tu forma de trabajar. Yo cargo con lo técnico; tú te quedas con lo que llevas años queriendo: orden, respuestas al instante, clientes bien atendidos sin convertirte en alguien que no eres.

El paso que llevas posponiendo nunca fue tan grande. Nada más te lo habían puesto cuesta arriba.

Lo que hace hoy

Menos mensajes persiguiéndote. Más clientes listos para ti.

01

Contesta día y noche

Con la información real de tu negocio. Si no sabe algo, lo dice y te pasa la conversación. Nunca inventa.

02

Manda fotos, catálogos y precios

El cliente pide ver algo y recibe el archivo correcto ahí mismo, en la conversación.

03

Sabe cuándo callarse

Cuando tú entras al chat, el asistente se hace a un lado. Cuando alguien te necesita de verdad, te avisa.

04

No agenda sin tu permiso

Prepara la cita, te la pasa y espera tu confirmación. Tu agenda es tuya.

05

Organiza y da seguimiento

Guarda cada prospecto, arma recordatorios y retoma conversaciones que otros dejarían morir.

Canales

Tus clientes escriben donde quieren. Tu asistente responde en todos.

WhatsApp con tu mismo número, Messenger, Instagram, Chat web y Telegram. Todos los mensajes caen en una sola bandeja, con el mismo conocimiento de tu negocio. Dejas de brincar entre apps para saber qué está pasando.

WhatsApp Messenger Instagram Chat web Telegram Una sola bandeja Atención 24/7 Control humano
Para el anti-tecnológico

Si lo tuyo es el WhatsApp y una agenda, esto es para ti.

✕

No necesitas aprender inteligencia artificial.

✕

No necesitas soltar tu calendario de papel.

✕

No necesitas cambiar cómo trabajas.

Yo entreno al asistente sobre tu negocio y lo dejo funcionando. Lo único que haces tú es contestar "sí" o "no" cuando te pregunta desde el mismo WhatsApp que ya usas todos los días.

La tecnología complicada es la que te hace sentir tonto.
Esta te hace sentir en control.

Por qué conmigo

No te vendo un software. Te duplico a tu mejor asistente.

Hay quien te vende el acceso a un robot pre-armado, te manda un cuestionario y te desea suerte. En diez minutos tienes una herramienta genérica que tú tienes que aprender a manejar. Barato, sí. Pero solo.

Aquí es al revés. Yo me siento con tu negocio y entreno al asistente con tu forma de hablar, tus servicios, tus precios y tus reglas. Le pones el nombre que tú quieras, es tu asistente, no un robot cualquiera. Y queda funcionando como la persona más ordenada y disponible de tu equipo… que nunca se cansa y nunca falta.

Con 14 años entrenando vendedores en venta directa, aprendí algo: la mejor herramienta no sirve si la persona no confía en ella. Por eso no te dejo solo.

Cómo empezar

Empezar es una conversación, no un botón de pago.

A este nivel no te pido que le des clic a un botón y te arriesgues solo. Te pido 15 minutos.

01

Agenda una llamada

Me cuentas cómo trabajas hoy y qué te está quitando tiempo. Si no es para ti, te lo digo de frente.

02

Yo lo configuro y lo entreno

Preparo a tu asistente con la información de tu negocio y las reglas que tú pongas. Tú no tocas nada técnico.

03

Empieza a trabajar —con tu permiso

Atiende a tus clientes desde el primer día y te pregunta antes de comprometer tu agenda.

Precio

Un asistente de tiempo completo por lo que te costaría uno de medio tiempo.

Sin sueldo. Sin vacaciones. Sin lunes de mal humor.

Tu asistente Expansión

Instalación + servicio mensual. Tú decides hasta cuándo.

Instalación y entrenamiento Pago único, una sola vez
$1,500 MXN
Servicio mensual Todo incluido, todos los canales
$3,000 MXN/mes
Permanencia y contratos Nada que te amarre
Sin permanencia
Te sugiero darle al menos 3 meses. No porque te obligue —no hay permanencia, te puedes salir cuando quieras— sino porque un asistente da lo mejor cuando lleva un tiempo aprendiendo tu negocio y tú ves cómo cambia tu día. Pruébalo con calma. El trabajo habla.
Garantía

Mi garantía de tranquilidad.

No te voy a prometer que venderás más. Eso depende de ti y de tu equipo, no de un asistente —y quien te promete ventas te está mintiendo. Lo que sí te garantizo es lo que sí está en mis manos:

Si en los primeros 30 días tu asistente no está atendiendo y organizando como te prometí, sigo trabajando sin costo hasta que lo haga.

Tu tranquilidad es el trato.

Tus clientes ya te están escribiendo. La pregunta es quién les contesta.

Deja que tu asistente haga el trabajo pesado sin quitarte el control de una sola decisión.

Agenda tu llamada
Preguntas frecuentes

Las últimas dudas antes del sí.

¿Cuánto tiempo tengo que meterle yo a esto?+
Menos del que crees, y casi todo lo pongo yo. Necesito una llamada de 15 minutos y que me contestes un cuestionario sobre tu negocio —lo llenas con un café, desde el celular. De ahí en adelante el trabajo pesado es mío: yo configuro, yo entreno, yo lo dejo funcionando. Tu inversión real de tiempo es menos de la que gastas decidiendo qué ver en Netflix un viernes. Lo que recuperas son las horas que hoy se te van persiguiendo mensajes. Esa llamada de 15 minutos es el paso más caro que darás… y es gratis. Agenda tu llamada →
Suena muy bien. ¿De verdad funciona o es puro humo?+
Desconfiar es sano; yo también desconfío de lo que promete milagros. Por eso te digo lo que NO hace: no inventa. Antes de responder busca en la información real de tu negocio, y si no la encuentra lo dice y te pasa el chat, en lugar de soltar una tontería que te haga quedar mal. Y no te pido que me creas: por eso el primer paso es una llamada, no un pago. En esa llamada te lo enseño funcionando con ejemplos de tu propio giro. Si oliera a humo, no habría demostración que lo sostuviera. Agenda tu llamada →
Encontré uno más barato que hace lo mismo. ¿Por qué pagarte más a ti?+
Te la contesto derecho. Lo barato es un robot pre-armado: lo activas en diez minutos, lo configuras tú y te quedas solo con él. Si algo no jala, es tu problema. Está bien para quien le sabe a la tecnología y tiene tiempo de andar ajustando. Conmigo no pagas un software: pagas porque yo me siento con tu negocio, entreno al asistente con tu forma de trabajar y sigo ahí cuando me necesites. Uno te vende la herramienta; yo te entrego el resultado funcionando. La diferencia de precio es exactamente esa —estar solo o estar acompañado. En la llamada te muestro la diferencia en dos minutos. Agenda tu llamada →
¿Qué tal que agende una cita en un día que yo no puedo cumplir?+
Ese miedo es justo la razón por la que armé esto distinto. Tu asistente no aparta una sola fecha sin tu permiso: te avisa "fulano quiere cita tal día, ¿confirmo?", y hasta que tú dices sí, no pasa nada. Tú sigues mandando en tu calendario de papel o digital, como hoy. La máquina hace el trabajo pesado; las decisiones siguen siendo tuyas. Nunca vas a quedar mal por algo que tú no aprobaste. Agenda la llamada y te enseño cómo se ve ese control en tu propio WhatsApp →
Yo soy de la vieja escuela y mi negocio es muy particular. ¿Esto es para mí?+
Si trabajas con libreta, WhatsApp y buena memoria, eres exactamente para quien hice esto. La mayoría de mis clientes no le sabe a la IA ni quiere aprender —y no tiene por qué. El asistente se adapta a cómo trabajas tú, no al revés: no te pido cambiar de sistema, soltar tu agenda ni volverte experto en nada. ¿Que tu negocio es particular? Por eso no te doy un robot genérico: lo entreno con tu forma de hablar, tus servicios y tus reglas. Ser de la vieja escuela no es un obstáculo aquí; es el perfil que mejor atiendo. Cuéntame lo particular de tu negocio en la llamada y te digo de frente si te sirve. Agenda tu llamada →
¿Y si suelto el dinero y al final no me sirve?+
Por eso no hay permanencia y por eso empezamos con una llamada, no con un pago a ciegas. Si en la llamada veo que no te va a servir, te lo digo yo mismo —no me sirve un cliente que no le saca provecho. Y si arrancas y en los primeros 30 días el asistente no atiende y ordena como te prometí, sigo trabajando sin costo hasta que lo haga. El riesgo lo cargo yo, no tú. Lo único que arriesgas en la llamada son 15 minutos. Agenda tu llamada →
Agenda tu llamada
Habla con Sofía